¿El pensamiento positivo es una estafa?

Pensamiento positivo, ¿una trampa explosiva?

El mandato a la felicidad y al pensamiento positivo florece en los estantes de nuestras librerías y en las publicaciones en las redes sociales.

Uno de los medios privilegiados para lograr esto sería, según Sonja Lyubomirsky, profesora de la Universidad de California y autora del libro "Cómo ser feliz ... y permanecer así" (Flammarion, 2008), la práctica de la gratitud. Este ejercicio consiste en escribir, todos los días, una lista de cosas positivas que nos sucedieron durante el día, para enfocarnos en lo que es positivo en nuestras vidas y finalmente lograr la felicidad. Sin embargo, puede ser que esta práctica no sea tan efectiva como parece.

Tome el ejemplo de Caroline. Caroline tiene un trabajo bien remunerado, un esposo y dos hijos que ama, amigos y, sin embargo, está aburrida. Uno de sus colegas, seguidor del desarrollo personal, le aconseja que lleve un diario de agradecimiento.

¿La idea? Escribe tres cosas positivas para Caroline todos los días. Caroline, entusiasta, se presta para el juego: "gracias por tener un esposo, dos hermosos hijos, una casa" o "gracias por tener buena salud, por tener un trabajo, por poder pagar mis cuentas". etc. Sin embargo, después de dos semanas, este ejercicio comienza a molestar a Caroline. Ella ya no ve el significado, por lo que termina abandonándolo. Entonces, una noche, Caroline tiene una terrible pesadilla: conduce por la autopista, con sus dos hijos en la parte de atrás. Luego se encuentra con un automóvil que circula en la dirección opuesta ... Es la conmoción, el agujero negro. Caroline se despierta con un corazón que late. Toma unos segundos darse cuenta de que esta historia fue solo una pesadilla, y que sus hijos están vivos y durmiendo tranquilamente en la habitación contigua. Ella se siente terriblemente aliviada. Por la mañana, en el desayuno, saboreó este momento con la familia, lo que le recordó lo mucho que le importa su pequeña tribu por la que está tan agradecida.

Una cosa está clara: es el pensamiento negativo lo que le ha dado entusiasmo a Caroline, no el pensamiento positivo. Por qué ? Porque el cerebro se enfoca en nuevos estímulos, no en la rutina. Ahora, si el ejercicio de gratitud se repite todos los días, también se convierte en rutina; Esto es lo que los psicólogos llaman adaptación hedónica, es decir, habituación al placer. Mientras que si imaginamos lo peor, ¡el estímulo no tarda en llegar e inmediatamente provoca un aumento de la ansiedad! Dos psicólogos, Daniel Gilbert y Timothy Wilson, han demostrado a través de experimentos que este método de pensamiento negativo es más efectivo que el ejercicio repetido de gratitud.

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Magali Giraud

Todos ya tenemos lo necesario para ser los más felices del mundo. Solo tenemos que recordarlo todo el tiempo.

Hal elrod

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